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Benchmarking, el arte de inspirarse en la competencia

benchmarketing

Una diana representando los objetivos, un avión representando el alcance, una gráfica representando datos y una pantalla con una gráfica ascendente representando la estrategia. En el fondo un icono de una persona representa a la competencia. Sobretodo y en blanco la palabra "Benchmarketing"

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Un trabajo para mejorar los procesos de nuestra empresa

El benchmarking consiste en evaluar y analizar otras compañías o áreas para compararlos y tomarlos como punto de referencia para futuras estrategias.

Es el proceso por el que se recopila información y se obtienen nuevas ideas, mediante la cotejación de aspectos de tu empresa con los líderes o los competidores más fuertes del mercado.

Toda la información que se pueda obtener puede convertirse en una ventaja competitiva.

El benchmarking puede ser de varios tipos. Uno sería el interno. Este lo realizan grandes empresas con muchos departamentos, en las que es muy corriente comparar los niveles alcanzados dentro de la misma organización.

Otro tipo de trabajo en este campo es el competitivo. Se utiliza cuando hay una competencia agresiva entre empresas, comparando algunos aspectos con los competidores más directos. Normalmente, es el tipo de benchmarking más complicado de realizar dada la limitada información que las empresas ofrecen sobre sus procesos.

Pero no solo las empresas se comparan con industrias de su mismo sector. El benchmarking funcional se basa en examinar empresas que no pertenecen a tu mismo sector. Así se obtiene la información necesaria más fácilmente, ya que no es competidor.

Entre los beneficios de este proceso para la empresa están elementos tales como la mejora de tu posición en buscadores, el aumento del público objetivo, la mejora de las estrategias y, por supuesto, el conocimiento más interno de tus competidores

Fases de benchmarking

El benchmarking tiene unas etapas definidas que hay que aplicar de forma ordenada para conseguir mejorar.

Lo primero sería definir los aspectos que se quieren mejorar. Antes de empezar a trabajar hay que saber hacia dónde se quiere llegar. Es importante definir si el benchmarking será interno, externo o funcional, y hay que establecer los objetivos que se desea lograr.